EVENTO . EL EQUIPAJE: "SOMOS TRES: NO MOLESTAR!"
LUGAR . Teatro Municipal 1° de Mayo - San Martín 2020 - 4571883 HORARIO . sab 22:00 hs dom 21:00 hs
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Sábado, 8 de Agosto de 2009 |
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Domingo, 9 de Agosto de 2009 |
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Sábado, 15 de Agosto de 2009 |
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Domingo, 16 de Agosto de 2009 |
El Equipaje, teatro independiente, presenta la obra "Somos tres: No molestar!", escrita por Mariela Cerruto, quien también actúa junto a Claudio “Chicho” Casco y Ricardo González, dirigidos por Sergio Cangiano.
Tres no son multitud en la Marechal
“Somos tres, ¡no molestar!” se presentará en la Sala Marechal. La comedia, dirigida por Sergio Cangiano. Localidades en venta en boletería del Teatro Municipal. Invita el Gobierno de la ciudad.
Una pareja en problemas; una pareja que necesita un cambio; una pareja a punto de explotar. Este es el marco que da pie a “Somos tres, ¡no molestar!”, una comedia que se estrenará el sábado 4, en la Sala Leopoldo Marechal del Teatro Municipal 1º de Mayo. La obra fue escrita por Mariela Cerruto, que también actúa junto a Claudio “Chicho” Casco y Ricardo González, dirigidos por Sergio Cangiano.
Cortocircuitos
Lucía (Mariela Cerruto) y Marcos (Ricardo González) están en cortocicuito permanente. Esto se ve magnificado por la mudanza de la pareja de un pueblo del interior a nuestra ciudad. El motivo: un departamento heredado o mejor dicho un departamento regalado por la madre de Coqui (Claudio “Chicho” Casco) que está en coma desde hace 13 meses sin ningún síntoma de recuperación. Pero dicen que el espacio tiene memoria, que por donde uno pasa deja energías, que uno sigue estando aunque ya no esté. Y, así, comienza la comedia.
Desde una extraña cuarta dimensión Coqui vuelve a su departamento, usurpado por la pareja de su primo y su mujer y encima está muy aburrido. En medio de la crisis del matrimonio, sus integrantes comienzan a tener experiencias mediumnicas. Empiezan a verlo, se comunican con él y así participan del mundo de Coqui, de su glamour, de su mirada particular del mundo, de su carácter alegre y desenfadado, del discurso frontal e incisivo de un gay experto en imagen y relaciones públicas.
Las escenas son rounds de un boxeo doméstico y cotidiano en donde Coqui es el árbitro. En cada esquina, Lucía y Marcos, tejen y destejen planes y objetivos. Ella cambiar sus tácticas para cambiar a Marcos, él pegarle y pegarle a ver si ella abandona el ring (el departamento). Los dos necesitan el cambio como única posibilidad de solución. Pero, ¿quién es Coqui?, ¿qué representa? A lo mejor es aquel amigo al que uno recurre en esos momentos en que necesitamos el hombro para apoyarnos; a lo mejor son proyecciones de los pugilistas para encontrar el aliento para seguir.
Y los cambios vienen, mucho más lejos de lo que imaginan los personajes, y nos sorprenden. Nos sorprenden como en la vida misma cuando las cosas se acomodan sin darnos cuenta y nos dejan con la boca abierta. |