EVENTO . CORO POLIFÓNICO DE LA PROVINCIA: "RECITAL HARTO ... IMPOPULAR"
LUGAR . ATE Centro Cultural Casa España - Rivadavia 2871 - 4555557 HORARIO . 20:30 hs PRECIO . Libre y gratuita
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Miércoles, 8 de Abril de 2009 |
Concierto apertura de temporada del Coro Polifónico de la Provincia de Santa Fe, “Recital harto... Impopular” con obras de P. Certon, G. Costeley, R. Schumann, Mozart, S. Barber, entre otros. Dirección: Sergio Siminovich
El Coro Polifónico estrena variado menú
Este miércoles, bajo las órdenes de Sergio Siminovich, la agrupación presentará música renacentista clásica, romántica, popular y del siglo XX.
El coro en uno de los ensayos preparatorios de este concierto, en el hall de la sede de la vieja Secretaría de Cultura: un lugar que tal vez no sea el ideal para este tipo de actividades.
El miércoles a las 20.30, en ATE Casa España, el Coro Polifónico Provincial comenzará su temporada regular, luego del concierto realizado el viernes junto a la Sinfónica de Santa Fe, en la que realizaron el “Réquiem” de Mozart bajo la dirección de Roberto Montenegro.
En el debut de su temporada regular estará a las órdenes de su director titular, el maestro Sergio Siminovich, quien para la ocasión ha preparado un concierto titulado “Un recital harto... impopular”, ya que afirma: “Hacemos música clásica, que no es muy popular”.
Según contó el director, “el menú son obras de todo el espectro: música renacentista española, italiana, francesa, inglesa, alemana... Prácticamente no hay barroco, porque como yo exagero con esa parte (risas) lo eliminamos. Sí clasisimo, romanticismo, música popular y siglo XX”.
-¿Qué del siglo XX? Es muy amplio...
-Un adagio de Barber: una obra para orquesta que él mismo transcribió para coro. La intención del concierto es mostrar el costado popular de la música llamada “académica”, y vamos a aprovechar para charlar un poquitito (ya que es un concierto mínimamente explicado) sobre algunas confusiones semánticas, que lleva a errores.
Música clásica es un período, como música romántica es un estilo: también hay boleros románticos. “Música académica” tiene una connotación fea, a menos que uno hable de Platón; la palabra “popular” es errónea: “Comamos y bebamos” del cancionero de 1500 es una obra muy popular.
-En aquella época...
-Yo hablaría de “música popularizada” o “difundida”, ya que los medios tienen una gran importancia. Sí haría una diferencia en música anotada y no anotada.
La música coral no tiene tanta repercusión: al faltar la amplificación la gente no puede asistir al concierto comiendo hamburguesas, como en la cancha de fútbol. Se hace en salas donde la gente no se puede mover ni hacer ruido, el ropaje es de entierro y no de fiesta.
Y la influencia de los medios es muy importante, porque solamente dos obras se han vuelto populares: el “Réquiem” de Mozart (por la película “Amadeus”) y el “Aleluya” de “El Mesías” de Haendel: un rey en su momento se puso de pie para honrarlo, y por eso toda la gente se puso de pie. La gente por ahí se identifica con los opresores...
Para el resto del año
-¿Qué tienen previsto para el resto del año?
-Tenemos directores invitados. El 4 de mayo, uno de nuestros integrantes, Matías Bustafán, se recibe de la cátedra de dirección orquestal con la Misa en Do mayor de Beethoven. Una directora colega invitada, Evangelina Bujart (del coro de la Universidad Católica de Paraná), va a hacer un programa de música francesa: el 29 de mayo en Santa Fe y el 30 en la Catedral de Paraná. Fue alumna mía de dirección coral.
El 26 de junio van “Las tres mitades de Purcell” (es un chiste semántico: hablamos de música procesional, sacra y profana. “Sacra y profana” es otro lío semántico. Profana parece de cabaret... y toda la música es sacra: es casi lo único sacro en el universo.
El 26 de agosto tenemos un programa del siglo XX. Después el 24 de octubre, con la Orquesta Barroca del Suquía tenemos el oratorio “Semele” de Haendel, en primera audición en la Argentina: tendremos que ponerle “del autor de El Mesías” (risas).
-La misma orquesta con la que hicieron el oratorio “Belshazzar”.
-Sí, es una excelente orquesta de instrumentos de época.
El 13 de noviembre tenemos con la Sinfónica de Paraná, también en primera audición, el oratorio “La Peri”, de Robert Schumann. Y en diciembre tendremos seguramente un concierto con Montenegro: así como abrió la temporada lo cerraría: sería la “Misa solemne” de Beethoven. También tenemos otra programación a confirmar.
Ensayos abiertos
La Sala Cervantes del Centro Cultural ATE Casa España va a estar disponible para, unos días antes de determinados conciertos, realizar un ensayo abierto pedagógico, explicando las obras. Esto genera gran expectativa tanto en el director como en los coreutas, ya que desde 1994 el Coro ensaya en el hall de la sede de la Secretaría de Cultura, con mala acústica y gente que entra y sale.
Para todos
—Ha sido una constante del trabajo de ustedes, más allá de sostener la programación de la institución oficial, la difusión musical.
—Nosotros tenemos que difundir obras desconocidas, es una parte de nuestra misión. Por otro lado que participe mucho público. No hay nada más popular que un coro, de todas las actividades artísticas: en diferentes niveles todo el mundo tiene la posibilidad de participar de un coro.
—También en términos pedagógicos, que es asimismo una palabra fuerte...
—Es una palabra que está maltratada, como “amor”. Nosotros hicimos “El Mesías” con cantantes populares, como Litto Nebbia y Marian Farías Gómez. Aunque una vez hicimos un concierto con vestimentas informales y nos criticaron.
—Si bien no al nivel de un coro como el de ustedes (ya que es una agrupación profesional), el canto coral siempre ha sido más abierto a incorporar gente que no tiene formación musical.
—El prejuicio más grande es el de la lectura, porque en nuestros países latinos al no estar incorporada la lectura musical a la enseñanza básica es como un lenguaje del hechicero. En cambio cualquier persona piensa que puede hacer un curso de teatro porque conoce su idioma.
Una vez superado el tema de la lectura, cualquiera puede participar: toda la gente canta y tiene una voz aceptable. No existe gente desafinada o “desorejada”: por suerte la pedagogía moderna ha superado ese prejuicio.
—Todo el mundo viene con el instrumento puesto...
—La gente dice “yo no sé música”: no, vos no sabés leer música; pero todos saben de música como de castellano.
—Cantar es algo más incorporado que sentarse a improvisar una fuga en la espineta...
—Por supuesto. Pero en los países sajones cualquier persona también toca modestamente un instrumento como parte de su educación. En el Renacimiento era considerado como señal de buena educación que cualquier persona normal supiera tocar un instrumento y bailar: lo dice alguien que no puede dar dos pasos juntos (risas).
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