EVENTO . ENZO VALLS: "CON QUELLA FACCIA UN PO' COSI"
LUGAR . ATE Cine auditorio - San Luis 2854 - 4555557 HORARIO . 21:30 hs PRECIO . $ 10
| FECHAS |
|
Jueves, 10 de Abril de 2008 |
Con quella faccia un po’ così
Enzo Valls interpreta canciones italianas “d’autore”
Desde fines de la década del 50 hasta mediados de los años 70, existió un notable contacto entre nuestro país y la cultura popular italiana, lo cual se reflejaba en el éxito de las canciones que interpretaban Luigi Tenco, Ornella Vanoni, Mina, Nicola Di Bari, Rita Pavone, así como de las películas del neorrealismo italiano, de Fellini, Comencini, Dino Risi, etc.
Programas musicales de TV como Studio Uno y Senza Rete se transmitían tal cual llegaban grabados desde Italia, sin que nadie sintiera la necesidad de ponerle subtítulos o presentaciones en castellano.
Luego, casi de repente, ese contacto se interrumpe. Pareciera como si la cultura italiana hubiese perdido el impulso de aquellos años. Esto, que podría ser en parte verdad en lo que se refiere al cine italiano, que había llegado tal vez a su máximo nivel en esos años, no lo es para la canción, que estaba recién por alcanzarlo, volviéndose plenamente “canzone d’autore”, es decir no solo cantada por su propio autor sino totalmente liberada de temáticas, géneros y estilos impuestos por el mercado.
A partir de la mitad de la década del 70, y sobre todo desde el fin de la dictadura militar, mientras los cantautores hispanos y latinoamericanos, como Serrat, Sabina, Milanés, Silvio Rodríguez, Gieco, Blades, etc., cobran justa notoriedad en Argentina, sus “equivalentes” italianos permanecen totalmente desconocidos para la casi totalidad del público argentino. Nos hemos perdido así lo mejor de una historia fascinante: la de dos generaciones de cantautores que, sin perder de vista el gran público, los festivales, la TV, no concedieron nada al gusto “veraniego” o “edulcorado” que había imperado hasta ese momento. Dos generaciones de cantautores para los cuales no hubo temas prohibidos: el amor en todas sus facetas, la política, la historia, la guerra, la mafia; lo cotidiano, lo sublime, la muerte y las ganas de vivir.
El genovés Fabrizio De Andrè, fallecido hace pocos años, utilizaba una infinidad de géneros y estilos, desde la balada hasta el folk-rock, y sus textos son tan populares como refinados y complejos. El boloñés Francesco Guccini, comprometido con lo social, no pierde de vista lo existencial. Lucio Dalla habla el lenguaje del pop, pero con textos poéticos profundos y con una gran apertura hacia las sonoridades más actuales. El siciliano Franco Battiato sondea universos filosóficos esotéricos utilizando una música electrónica sumamente sofisticada que, en total armonía con los arreglos musicales y sin desechar una sutil ironía, tiende hacia lo sublime. En una búsqueda decididamente más terrenal, Vasco Rossi propone a través del rock un lenguaje claro y cotidiano. La escritura elegante y sofisticada de Paolo Conte se tiñe, en cambio, de atmósferas jazzísticas y exotismos latinoamericanos que se funden con su voz áspera y a la vez íntima.
Enzo Valls, que ha vivido en Italia desde 1978 hasta 2004, con una simple guitarra y su voz, recrea más de 30 años de historia de la canción italiana más comprometida con su tiempo. Lo hace con todo el respeto que se merecen los importantes cantautores tomados como referencia, con la simplicidad de quien transmite un mensaje “pedagógico” además de musical, pero también con el desparpajo que algunas irónicas y humorísticas canciones requieren. |